
Suplemento Leo, el ascenso - El entrenador de Estudiantes, El “Tano” Salvador Pasini, anhela el ascenso a la “B” Nacional y se postula para las ligas mayores.
Por Fernando Gutiérrez
Año nuevo, proyectos nuevos... Con la continuidad develada, Salvador Pasini apuesta a un año exitoso con Estudiantes. Y para eso, el “Tano” ya comenzó a proyectar el equipo de cara a la segunda parte del campeonato y sumó a un refuerzo de lujo: su hijo Mariano, recientemente retirado de la actividad deportiva -jugó varios años en Primera División con la camiseta de Tigre-, será parte del cuerpo técnico.
En un mano a mano con LEO, con su habitual amabilidad, el entrenador nos contó todo acerca de por qué se quedó en Estudiantes, su gran relación con el presidente Isla Casares, su pasión por el fútbol argentino y, entre tantas cosas, no dar por vencido su sueño de dirigir en Primera División.
-A pesar de los insultos que recibiste en las últimas fechas, hoy seguramente los hinchas de Estudiantes están contentos por tu continuidad...
-Lo único que no se puede borrar son las campañas. A las palabras se las lleva el viento. Cuando llegué a Estudiantes, el primer torneo, fuimos protagonistas hasta el final. Luego se fueron varios jugadores importantes, pero nuevamente fuimos protagonistas. Y ahora también estamos peleando el campeonato. Me pueden tildar de vende humo, pero a todos lados que voy respondo con resultados. Si todos los puntos que he sumado fuesen dinero, estaría lleno de plata... O si esto puntos los hubiese sacado en la “B” Nacional, ya hubiese ascendido muchísimas veces. Lamentablemente, la “B” es una categoría muy mal pensada, donde asciende solamente un equipo.
-¿Qué te genera que el “Coco” Basile, una persona casi de tu edad, vuelva a dirigir?
-Me pone muy feliz. Soy amante del fútbol argentino, y el “Coco” es uno de los entrenadores que sabe muchísimo. También deseo que vuelva a dirigir Miguel Russo, porque siempre intenta poner muchachos de buen pie. Puede ganar o perder, pero siempre mostrando buen juego. Gareca es otro de los entrenadores que admiro. No comparto mucho que jugadores que recién se retiran de la actividad sean entrenadores de Primera División. Hay que ir paso a paso. Pero, lamentablemente, los dirigentes apuestan mal y siguen perjudicando al fútbol argentino.
-¿Te molesta que entrenadores que tienen varios descensos en su currículum sigan dirigiendo en Primera División y no se les dé la posibilidad a técnicos del Ascenso?
-No me molesta. Todos tienen derecho a dirigir. El problema es que se siguen equivocando las personas que contratan. Me pone muy mal cuando a un técnico le toca descender. Me puso muy feliz que a Néstor Ferraresi, que venía haciendo no muy buenas campañas, lo llamaran de Deportivo Merlo, en donde él en su anterior paso había hecho un trabajo excelente. “Coqui” es muy buena persona, se merecía tener esta posibilidad. Yo no me quejo porque hace veintiún años que no paro de trabajar, pero sí me molesta que no tengan en cuenta a un entrenador que siempre hace buenas campañas. Me siento sumamente capacitado para dirigir en Primera División, solamente me tienen que llamar (risas). Cuando fuimos a jugar con Atlético Tucumán por la Copa Argentina, los periodistas me preguntaban por qué nunca dirigí en Primera. Yo les respondí: “Esa respuesta te la pueden dar los dirigentes”. Quizá tenga algún error, que si es así, quiero que vengan y me lo digan para poder solucionarlo.
-¿Te sorprendió que Chicago mostrara interés en contratarte justo ahora?
-No. A mí me había llamado Antonio Fusca hace cuatro años y me dijo que si ganaba él, yo era el técnico. En esa elección no ganó, salió tercero. El tiempo pasó y Fusca me volvió a llamar para decirme que se presentaba en las últimas elecciones. Al igual que la vez anterior, el presidente me dijo que me quería en Chicago. Me enorgullece haber conocido a semejante dirigente. Es un tipo bárbaro. Fusca es la persona justa que necesita Chicago.
-¿Las charlas que mantuviste con el presidente Isla Casares te terminaron de convencer para que sigas en Estudiantes?
-No le podía fallar. A Isla Casares lo querés o lo odiás. Tiene un corazón grande como una casa. No me puedo ir cuando una persona, la encargada de manejar el club, me demuestra tanto cariño y reconoce mi trabajo.
-¿Están para pelear el campeonato?
-Vamos por todo. Siempre quiero ser protagonista. El presidente Isla Casares me habló con el corazón, por eso quisiera regalarle un campeonato. Para mí, hay siete equipos que pueden ganarlo.
-¿Te sorprendió la campaña de Brown?
-No. Tiene unos jugadores bárbaros, que ya se conocen desde hace un tiempo. No tienen ninguna presión. No es lo mismo la presión que ejercen los hinchas de Brown, que los de otros equipos. Con la campaña que hicieron están tranquilos. Tienen un técnico que ya lleva varios años en el club, lo cual hace todo más fácil.
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