El mago de los millones
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 Se viene la última

18.07.2011   

El mago de los millones

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La actriz Emma Watson, que personifica a Hermione Granger en la película, con sus fanáticos (Archivo EFE).
La actriz Emma Watson, que personifica a Hermione Granger en la película, con sus fanáticos (Archivo EFE).

¿Quién se muere? ¿Harry Potter? ¿Lord Voldemort? ¿La bonita Hermione Granger? ¿O tal vez el curioso Ron Weasley? Esa es la principal respuesta que van a encontrar los millones de fanáticos que van a ver la última entrega de la saga, “Harry Potter y las reliquias de la muerte, Parte 2”. Esa fue la respuesta que ya obtuvieron los millones de espectadores que la vieron en Argentina y el mundo, publicó el semanario Democracia.

El estreno se produjo el jueves 14. En los pasillos de todos los cines se podían ver niños y adolescentes disfrazados con bufandas multicolores, capas y anteojos.
No faltaron, además, las varitas que decían ser mágicas.

Para algunos puede ser raro, pero para esos fanáticos es moneda corriente. Ellos crecieron junto al mago, a la par de sus siete –si, siete– libros y sus ocho películas. Lo sienten como uno más de su grupo de amigos. Vibran junto a él.

En esta última parte, el mago se enfrenta cara a cara con el malvado Voldemort, el innombrable, con una única misión: matar o morir. Y así será de sangrienta esa última batalla, redactada bajo el puño y letra de Joanne K. Rowling, quien goza de las regalías de esta historia mágica.

Cuenta la leyenda que mientras realizaba un viaje en tren de Manchester a Londres, Rowling tuvo una gran idea, que comenzó a plasmar en ese mismo momento. Corría el año 1990.

Ese fue el inicio de Harry Potter. Durante ese viaje, tal vez aburrida por el tiempo de ocio, esta mujer dio los primeros plumazos a la historia. Y desde allí no paró nunca más de facturar.

Sobre una servilleta, Rowling ideó todo un mundo paralelo, mitad en Londres, mitad en un mundo mágico.
Creó ciudades, personajes, bautizó a los humanos (muggles) e ideó conjuros, materias, y hasta una escuela
de magia, la increíble Hogwarts.

Ella, como Harry, hizo magia. Su universo alterno sedujo a una editorial (luego de doce rechazos) y, desde allí, cautivó a millones de niños (y no tan niños) a lo largo y a lo ancho de todo el mundo. Algo parecido a lo que había hecho J.R.R. Tolkien con su “Señor de los Anillos”, otro libro que tuvo su correlato en el celuloide.

El primer libro de la entrega fue “Harry Potter y la piedra filosofal” y Rowling precisó de un subsidio de 8.000 libras del Scottish Arts Council para finalizarlo. Muy distinto de lo que le sucedió con Warner Bros., que destinó 125 millones de dólares para la realización de la película que hizo saltar a la fama a Daniel Radcliffe (Harry Potter), Emma Watson (Hermione Granger) y Rupert Grint (Ron Weasley).

Ese primer libro fue galardonado en todo el globo y vendió algo más de 400 millones de copias. Pero antes de eso, en la primera edición, sólo se habían lanzado mil copias
impresas, de las cuales quinientas habían sido entregadas a bibliotecas. Hoy, cada una de esas copias vale entre 16 mil y 25 mil libras.

Después de ese éxito rotundo le siguieron “Harry Potter y la cámara secreta”, “Harry Potter y el prisionero de Azkabán”, “Harry Potter y el cáliz de fuego”, “Harry Potter y la orden del Fénix”, “Harry Potter y el príncipe mestizo” y “Harry Potter y las reliquias de la muerte”. Por supuesto, cada lanzamiento era seguido por una película.

La danza de la fortuna

Más allá del fanatismo provocado por la historia, existe otro “fanatismo” que creó Harry Potter. Y es nada más ni nada menos que el de contar billetes. Las siete películas anteriores, según el sitio IMDB, recaudaron 6.339.649.295 dólares. A esto hay que sumarle la venta de derechos para la televisión y las sucesivas ediciones en video, que –en términos ideales– suelen añadir un 50% más a estos números, cifra para nada despreciable.

Además hay que tener en cuenta el negocio del merchandising. En este ítem entran videojuegos, muñecos, libros basados en los filmes e incluso un parque temático sobre el universo de los libros. Gracias a ellos, la marca Harry Potter vale unos 15.000 millones de dólares. Y, por supuesto, la fortuna de la autora J.K. Rowling, sólo por derechos, se calcula por encima de los mil millones de dólares.



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Comentarios (2)

CUCATRAP  | 
19-10-2011 02:26 hs

El final es que Harry tiene le dan \la muerte de la botella\...
Con el culo roto en un baldio del gran Buenos Aires.

WERKUDO  | 
27-09-2011 07:06 hs

harry muere como la heladera: con la carne adentro y los huevo en la puerta

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